La Pedagogía Waldorf nació estrechamente ligada a los cambios del siglo XX: el empresario Emil Molt pidió a Rudolf Steiner, uno de los más grandes pensadores de la era moderna, de organizar y dirigir una escuela libre para los hijos de los trabajadores de su fábrica de cigarrillos Waldorf-Astoria:
Rudolf Steiner califica al proceso educativo como un proceso artístico y al docente, como artista:
La madurez terrenal llega acompañada por grandes cambios físicos y terremotos anímicos intensos: el crecimiento físico rápido a menudo es acompañado por una desorientación más o menos traumática a nivel psicológico.
El mundo interior empieza a asomarse y el niño tiende a perder el equilibrio y la ecuanimidad lograda durante su etapa infantil. La vulnerabilidad interior es acompañada muchas veces por una actitud que pretende mostrar justo lo contrario.
A menudo la agresividad no es más que la máscara del miedo.
El joven tiene que dar sus primeros pasos hacia el mundo y dentro de él. Pueden surgir pensamientos confusos e inseguridades debidas al sentirse inadecuado y surge la exigencia de ser reconocidos como individuos. Además, a menudo los cambios físicos preceden el comienzo del desarrollo psicológico y esto puede producir sensación de soledad, una cierta sensibilidad o ansiedad y en algunos casos vergüenza.
En esta fase de comienzo de una nueva vida interior y del conocimiento introspectivo de sí mismo, el acompañamiento de los adultos, ya sean padres o maestros, tiene que impregnarse de sensibilidad.
La Pedagogía Waldorf nació estrechamente ligada a los cambios del siglo XX: el empresario Emil Molt pidió a Rudolf Steiner, uno de los más grandes pensadores de la era moderna, de organizar y dirigir una escuela libre para los hijos de los trabajadores de su fábrica de cigarrillos Waldorf-Astoria, ubicada en la ciudad de Stuttgart, Alemania. Rudolf Steiner, convencido del papel prioritario de la educación en el ámbito de una verdadera renovación social dirigida hacia la salud, aceptó la invitación y formó al primer equipo de maestros del centro, dirigiendo durante cinco años la nueva escuela destinada a ser desde ese entonces un modelo educativo y social vivo, según su idea de la Triformación social.
Hasta el año 1933 se abrieron escuelas en los países de Europa central, Gran Bretaña y Estados Unidos, pero muchas de ellas fueron cerradas por el Régimen Nacional Socialista Alemán (Alemania y Austria), que no agradecía una educación que impulsara el pensamiento libre de los alumnos. Después de 1945, el impulso pedagógico fue reiniciado. Hoy existen cerca de 4000 centros educativos de todos los niveles (Maternal, Infantil, Primaria, Secundaria y Bachillerato), centros de educación especial y comunidades para cuidados especiales de adultos (comunidades educativas Camphill), extendiéndose por más de 90 países de todos los continentes.
Las Escuelas Waldorf cultivan el respeto por todos sus niños y familias, sea cual fuere su origen cultural, étnico, social, económico o religioso. Las familias –respetándose su modo de pensar y sentir- se comprometen activamente en el proceso educativo de sus hijos en colaboración con los maestros.
En España el primer Jardín de Infancia Waldorf abrió sus puertas en 1979, en Las Rozas (Madrid). Hoy esta misma Escuela, que tiene nombre de Escuela Libre Micael, tiene unos 500 alumnos de todos los grados educativos. En todo el territorio nacional existen unas 100 iniciativas, entre centros asociados, amigos de la pedagogía, internacionales y hogares de Madre de Día.
En algunos países la Pedagogía Waldorf se imparte en colegios privados, homologados y reconocidos, en otros ya se puede encontrar en escuelas públicas. Según las circunstancias puede haber centros subvencionados o sostenidos por las propias familias e instituciones sociales y culturales.
Todos ellos llevan a cabo un ideal pedagógico que nace desde una visión holística del Ser Humano, que tenga en cuenta de todas sus necesidades, tanto físicas, como anímicas y espirituales.
De hecho, muchas Escuelas Waldorf pertenecen a la Red mundial de Escuelas Asociadas a la U.N.E.S.C.O. porque integran en sus proyectos educativos los ideales democráticos, la educación para la paz, el trabajo multicultural, la educación medioambiental, la sostenibilidad y la solidaridad en la propia Comunidad Educativa y entre escuelas de muy diversos países.